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La crisis del fútbol holandés: Un Mundial sin el “Fútbol total”

El siglo pasado, Holanda fue el país que revolucionó el mundo imponiendo un nuevo concepto de este deporte el del “fútbol total”, de esta manera la selección holandesa se convirtió en un referente en cuanto a estilo de juego y calidad.

Generalmente en los mundiales, Holanda es sinónimo de poderío y una fuerte candidata a por lo menos llegar hasta las fases finales de la competición, como en el Mundial de Sudáfrica 2010 donde disputó la final ante España o el de Brasil 2014 donde logró ubicarse tercero, sin embargo, parece que esto está cambiando, y no contaremos con el “Fútbol total” en el Mundial de Rusia 2018 que ya se viene.

Holanda no logró clasificar al Mundial Rusia 2018, pero esto solo fue la estocada final a una selección holandesa que viene en declive desde algún tiempo atrás.

Desde que quedará tercero en el Mundial de Brasil 2014, donde a pesar de conseguir importantes triunfos ante equipos como España o el anfitrión Brasil, el equipo holandés dejó evidenciar que venía cayendo en una crisis futbolística, sobre todo, después del pésimo papel que desempeño en la Eurocopa del 2012, pero que gracias a contar aún con sus mejores jugadores como Sneijder y Robben pudo compensar las carencias que la aquejaban.

Siguió con los traspiés y no lograría clasificar para la Eurocopa de Francia 2016, esto a pesar que en esa edición la UEFA aumentó el número de clasificados a 24, clasificando directamente los dos primeros de cada grupo y el mejor tercero, considerando que eran nueve grupos, esto dejaba cuatro cupos para los play-offs que jugaban los ocho terceros restantes, y el último cupo lo cubría el anfitrión. Holanda para sorpresa de todos no llegaría ni a jugar los play-offs por ubicarse cuarto de su grupo.

El problema parece estar en que no han sabido reemplazar a la generación de Arjen Robben (ahora ya retirado de la selección), Wesley Sneijder y compañía, la prueba de esto es que ahora no existen referentes holandeses o nuevas estrellas conocidas en la élite de fútbol mundial.

De los once titulares habituales de la selección holandesa solo cuatro juegan en clubes europeos considerados de primer nivel, pero esto es algo engañoso, veamos: Jasper Cillesen es suplente en el FC Barcelona, Arjen Robben aún dispone de minutos en el Bayern, pero está en la recta final de su carrera futbolística, Daley Blind es otro jugador holandés que milita en un club importante, Manchster United, sin embargo Daley no está considerado como un futbolista top y el último de los cuatro es Georginio Wijnaldum que juega en el Liverpool, también está en la misma condición de Daley, no es un futbolista top.

Las canteras holandesas siguen produciendo jugadores talentosos, el problema entonces no es que no haya trabajo en las ligas inferiores, el problema está en que el talento bruto que se produce no está siendo potenciado al llegar a la élite holandesa, a esto se debe sumar la ”adaptación al fútbol contemporáneo” que Holanda intenta hacer, apoyado incluso por Johan Cruyff, que significa dejar de lado y de alguna manera traicionar el estilo y calidad propia que Holanda ha demostrado a lo largo de la historia.

Por el momento, podemos decir que se nos viene un Mundial sin el “fútbol total”, pero que en Holanda no es que no haya calidad, sino que faltan herramientas para hacer volver a la Naranja Mecánica.

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